Recuerdo que la primera vez que escuché éste disco no lo podía creer, básicamente porque para ese deprimente octubre de 2006 me había pasado el año escuchando entre otras cosas, bandas que hubieran sacado algún disco en ese año y nada me había sorprendido.
Lo cierto es que apenas suena la primera canción que graciosamente se llama "The first song" uno entiende que hay que quedarse sentado y dejar que Band of Horses nos fluya por toda la habitación, recuerdo haber pensado...Esto es "MAgia", éste disco es perfecto, desde los acordes llorones de la impresionante "Funeral" hasta la explosión que significa "Monsters".
Todo realmente estaba ahí, como para hacer que octubre dejase el negro y empezase a teñirse del verde que se desbordaba de la portada de éste CD, como si las constelaciones mismas se hubieran alineado para entonar todas el estribillo de "The Great Salt Lake" y adormecerlo todo.
Ya dejando el baqueteo gratuito, podría decir que es obvio que la banda no tiene nada de original, de hecho son uno especie de The Shins "Coldpleizados" con algunos vicios de "Death Cab for Cutties" y con demasiado homenaje a "Neutral Milk Hotel", pero nadie puede negar la belleza de "St. Agustine" y la fuerza de "The Weed party", si alguien quiere volar, lo mejor es hacerlo con este disco, ideal para los días de primavera en los que el sol empieza a pegar más fuerte!
Nunca recomendé nada de "Pink Floyd" que es una de mis bandas favoritas y me pareció que debía recomendar el disco que más tiempo permaneció entre mis favoritos: "Wish you were here", un homenaje a Syd Barret, ex miembro de la banda, que de un día para el otro se presentó en los estudios en donde se estaba grabando dicho disco y los ex compañeros casi no lo reconocieron!, así de destruído había quedado uno de los héroes de la psicodelia.
Es necesario aclarar que el disco describe bastante bien lo que era vivir en una década en la que el rock progresivo estaba en la cresta posta de la ola musical y "Shine on you crazy diamond" con sus 9 partes, no hace más que dar cátedra de lo que ese movimiento significaba.
Majestuosamente ejecutada por la guitarra de Gilmour, las letras de Waters y los pianos de Wright, la obra maestra del álbum se despliega en dos partes, al principio y al final, en sus más de 24 minutos, para sellar por siempre el nombre de estos 4 británicos en la memoria de todo aquel que alguna vez escuchó música.
La canción me recuerda por momentos a los pasajes de "Echoes" (otra de sus pinturas celestiales) pero sin la crudeza de ese griterio alienigena y con más belleza sideral. El puente (en el minuto 9:49), me desarma, creo que cualquiera que lo escuché termina al menos por unos 20 segundos sumergido en alguna realidad paralela en la que lo único que se respira es pura armonía y colores violáceos, para descender en el solo de saxo y despertarse extasiado cuando "Welcome to the machine" comienza.
El resto, es muy bueno, incluyendo el track que le da nombre al disco que se convirtió en uno de sus hits más conocidos. En conclusión... "Come on you target for faraway laughter, come on you stranger,you legend, you martyr, and shine! "
Lo cierto es que apenas suena la primera canción que graciosamente se llama "The first song" uno entiende que hay que quedarse sentado y dejar que Band of Horses nos fluya por toda la habitación, recuerdo haber pensado...Esto es "MAgia", éste disco es perfecto, desde los acordes llorones de la impresionante "Funeral" hasta la explosión que significa "Monsters".
Todo realmente estaba ahí, como para hacer que octubre dejase el negro y empezase a teñirse del verde que se desbordaba de la portada de éste CD, como si las constelaciones mismas se hubieran alineado para entonar todas el estribillo de "The Great Salt Lake" y adormecerlo todo.
Ya dejando el baqueteo gratuito, podría decir que es obvio que la banda no tiene nada de original, de hecho son uno especie de The Shins "Coldpleizados" con algunos vicios de "Death Cab for Cutties" y con demasiado homenaje a "Neutral Milk Hotel", pero nadie puede negar la belleza de "St. Agustine" y la fuerza de "The Weed party", si alguien quiere volar, lo mejor es hacerlo con este disco, ideal para los días de primavera en los que el sol empieza a pegar más fuerte!
Nunca recomendé nada de "Pink Floyd" que es una de mis bandas favoritas y me pareció que debía recomendar el disco que más tiempo permaneció entre mis favoritos: "Wish you were here", un homenaje a Syd Barret, ex miembro de la banda, que de un día para el otro se presentó en los estudios en donde se estaba grabando dicho disco y los ex compañeros casi no lo reconocieron!, así de destruído había quedado uno de los héroes de la psicodelia.
Es necesario aclarar que el disco describe bastante bien lo que era vivir en una década en la que el rock progresivo estaba en la cresta posta de la ola musical y "Shine on you crazy diamond" con sus 9 partes, no hace más que dar cátedra de lo que ese movimiento significaba.
Majestuosamente ejecutada por la guitarra de Gilmour, las letras de Waters y los pianos de Wright, la obra maestra del álbum se despliega en dos partes, al principio y al final, en sus más de 24 minutos, para sellar por siempre el nombre de estos 4 británicos en la memoria de todo aquel que alguna vez escuchó música.
La canción me recuerda por momentos a los pasajes de "Echoes" (otra de sus pinturas celestiales) pero sin la crudeza de ese griterio alienigena y con más belleza sideral. El puente (en el minuto 9:49), me desarma, creo que cualquiera que lo escuché termina al menos por unos 20 segundos sumergido en alguna realidad paralela en la que lo único que se respira es pura armonía y colores violáceos, para descender en el solo de saxo y despertarse extasiado cuando "Welcome to the machine" comienza.
El resto, es muy bueno, incluyendo el track que le da nombre al disco que se convirtió en uno de sus hits más conocidos. En conclusión... "Come on you target for faraway laughter, come on you stranger,you legend, you martyr, and shine! "
"The Shepherds dog" es el último trabajo (que aún no salió) de esta banda que realmente me encanta, que en realidad no es una banda! sino que es el nombre artístico usado por el compositor estadounidense Sam Bean, originario del estado de Florida, pero arraigado en Carolina del Sur.
Este último Cd se pone increíblemente, desde la dulzura espacial de "Lovesong of the buzzard" mi canción favorita de todo el disco, hasta la belleza "arco iristica" de "Resurrection fern", la verdad, toda una biblia del folk-indie.
El álbum cuenta con paisajes novedosos, especialmente aquellos que dibujan algunos instrumentos que en discos anteriores Bean no solía usar, pero siempre con el infaltable banjo que desborda los tracks más conmovedores del disco como en "Inocent Bones".
"With a pocket map to heaven and the sun goes down" sencillamente la poesía se instala, como para ir imaginandose a la tierra embebida en auroras boreales e infinitos senderos de estrellas fugaces. (????)
Para terminar, no podía dejar de recomendar discos anteriores de éste chabón que sabe como hacernos emocionar, como en "The Creek drank the craddle" de 2002 de un sonido demasiado amateur pero con canciones increíbles como "The southern anthem" y "Our Endless Numbered Days" de 2005 que nos regala tracks como " Cinder and Smoke" o "Passing afternoon".
Este último Cd se pone increíblemente, desde la dulzura espacial de "Lovesong of the buzzard" mi canción favorita de todo el disco, hasta la belleza "arco iristica" de "Resurrection fern", la verdad, toda una biblia del folk-indie.
El álbum cuenta con paisajes novedosos, especialmente aquellos que dibujan algunos instrumentos que en discos anteriores Bean no solía usar, pero siempre con el infaltable banjo que desborda los tracks más conmovedores del disco como en "Inocent Bones".
"With a pocket map to heaven and the sun goes down" sencillamente la poesía se instala, como para ir imaginandose a la tierra embebida en auroras boreales e infinitos senderos de estrellas fugaces. (????)
Para terminar, no podía dejar de recomendar discos anteriores de éste chabón que sabe como hacernos emocionar, como en "The Creek drank the craddle" de 2002 de un sonido demasiado amateur pero con canciones increíbles como "The southern anthem" y "Our Endless Numbered Days" de 2005 que nos regala tracks como " Cinder and Smoke" o "Passing afternoon".
Camera obscura - Let´s get out of this country (2006)
Bueno en este recomendados estoy muy muy dosmilero y este es uno de mis discos favoritos de toda la década!
De la tierra media o mejor dicho de Escocia nace Camera Obscura, banda bien copada que si me lo permiten heredó bastante del pop irónico de sus compatriotas "Belle and Sebastian" y algo del pop meláncolico de otros compatriotas mucho menos indie, los chavos de "Travis", ja!
Pero "Let´s get out of this country", su tercer disco, realmente vale la pena, desde el clavicordeo pétreo de "Lloyd im ready to be heartbroken" hasta el vals increible que armaron en "The false contender", un discazo, como para adentrarnos bien en el pop suave y bastante femenino que hoy en día la rompe, con bandas muy afines como "The long blondes", "Lucky Soul" "Blonde redhead" o "Tegan and Sara", pura magia melódica con las infaltables letritas de "School girl" con diario y stickers.
Pero con respeto!, che , sino escuchar "Come back Margaret" que es ultra copada o alguno de sus dos discos anteriores que siguen la misma línea de belleza liviana, ideal para escuchar en verano tomando un jugo de durazno o de naranja dulce :) y mirando las luciernagas!




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